El técnico
Lo que sabemos de él, la idea que tenemos de su personalidad, la hemos formado mayormente por su exposición en los medios. Porque claro, no lo conocemos personalmente. A partir de esto, uno se va armando una imagen, incluso sabiendo que nos llega inevitablemente distorsionada. Por eso no quisiera juzgar su apariencia leve, su tono templado o sus gestos dóciles. No tiene nada de malo ser llano y afable, todo lo contrario, pero llama la atención semejante contraste con un entorno hostil como lo es el del fútbol de alta competencia, si es que éste es realmente el caso.
Concentrémonos entonces en lo que objetivamente importa, su trabajo como director técnico. Se lo asocia principalmente con tareas de formación, virtudes de contención y un papel de guía confiable para el joven profesional. Habrán sido seguramente estas bondades las que lo llevaron a conquistar como entrenador tres campeonatos mundiales juveniles, éxitos por los que le estamos agradecidos y nos han llevado a reconocerlo y respetarlo. Pero la selección mayor es distinta, no descubro nada al decirlo, y él lo sabe.
Pierde aquí todos sus pergaminos, pero no aparentemente su naturaleza. Me intriga su obsesión, incluso a este nivel, por el juego limpio de sus equipos. Producto quizás de un trauma de la niñez, un desengaño amoroso o profundas y desconocidas creencias religiosas. No es una cualidad para criticar, pero vale aclarar que las ventajas que uno no saca, muchas veces las toma el rival, y lo digo con el dolor de alguien que admira de este deporte sus valores y su pureza.
El juego que profesa, es aquel que pondera al individuo en función del equipo. Un humanista si se quiere. Sus dirigidos no son piezas de una máquina determinista, son personas con nombres, rostros y características únicas. No viene mal a esta altura semejante noción, sobre todo después de una etapa extrema en cuanto a ideologías, por más loable y sincera que haya resultado la conducida por Marcelo Bielsa.
No queda nada demasiado importante por analizar, lo que queremos saber lamentablemente lo iremos descubriendo a medida que transcurra el mundial. José tiene a sus jugadores, así como otros técnicos tenían los suyos, y no hay mucho que reprocharle en cuanto a la confección de su plantilla. Llegaremos entonces a esta competencia con un importante nivel de incertidumbre, y la validez de cualquier análisis quedará sujeta a la inobjetabilidad de los resultados, como siempre ha sucedido.
4 Comments:
pienso que desde el año 94 que un tecnico no tiene en sus manos al ochenta por ciento de los jugadores que yo convocaria para la seleccion, me parece una oprtunidad unica para disfrutar de este mundial nos vaya como nos vaya.
luego de que no hayan cortado las piernas en el 94 pasamos por:
1998 un passarella que parecia estar haciendo sus negocios antes que estar armando un seleccionado.
2002 un bielsa que con buenas ideas futbolisticas y con muy buena actitud, dejaba fuera de sus listas a jugadores que unno mataba por ver con la celeste y blanca.
By
Anónimo, at 1:59 p. m.
donde dije
"no hayan cortado las piernas"
debio decir
"nos hayan cortado las piernas"
By
Anónimo, at 2:00 p. m.
I'm impressed with your site, very nice graphics!
»
By
Anónimo, at 3:34 a. m.
Hmm I love the idea behind this website, very unique.
»
By
Anónimo, at 7:53 a. m.
Publicar un comentario
<< Home